miércoles, 3 de septiembre de 2014

Usted está aquí.- Nuevo mapa dinámico del vecindario de la Vía Láctea.




Las galaxias, como la Vía Láctea a la que pertenece el sol y otros 300.000 millones de estrellas, no están repartidas en el universo al azar. Forman grupos, cúmulos y supercúmulos que están interconectados en una red de filamentos de gran concentración de materia, junto a enormes espacios casi vacíos. Uno de esos supercúmulos es nuestro vecindario cósmico (con unas 100.000 galaxias) del que cuatro astrónomos han logrado ahora no solo trazar sus límites, su frontera, sino también cartografiarlas galaxias en movimiento. Han bautizado el supercúmulo Laniakea, que en hawaiano significa cielo (lani) inmenso (akea), y la Vía Láctea está en las afueras.



Los supercúmulos son difíciles de definir, especialmente desde dentro, recalca la revista Nature que publica esta semana el nuevo mapa dedicándole la portada. Es como intentar describir con detalle el edificio en que uno vive sin poder salir a la calle para observarlo y medirlo.

Brent Tully, astrónomo de la Universidad de Hawai y tres colegas de Francia e Israel, han hecho el nuevo mapa partiendo de los datos del catálogo de galaxias Cosmicflow-2 y, basándose en las velocidades de las galaxias, logran determinar la extensión, estructura y dinámica de nuestro supercúmulo. Los desplazamientos de las galaxias están determinados por el efecto de la gravedad de la materia de su entorno, por la expansión del universo y por su misteriosa aceleración.

Laniakea tiene un diámetro de 520 millones de años luz y se conocen supercúmulos mayores en el universo más lejano, resume en Nature Elmo Tempel, cosmólogo del observatorio Tartu, en Estonia.

Mapa del supercúmulo de galaxias, bautizado Laniakea, al que pertenece la Vía Láctea
Nature Video

Esta cartografía de las estructuras a gran escala del universo es importante, primero, porque revela detalles del entorno de la Vía Láctea, señala Tempel. Segundo, “porque la morfología del universo cercano es esencial para determinar con precisión parámetros cosmológicos como la densidad de la energía oscura, que se supone que gobierna la aceleración de la expansión del universo”. Y tercero, porque el examen de las estructuras cósmicas alrededor de la Vía Láctea nos ayuda a comprender cómo se formaron y evolucionaron las galaxias.


Artículo recortado de El País.



sábado, 23 de agosto de 2014

Cambio Climático. El polvo de hadas de la Amazonia.




Ramiro Escobar.- 22/08/2014. 


El científico brasileño Antonio Donato Nobre / Pablo Correa

El investigador del Instituto Nacional de Pesquisas da Amazonia (INPA), Antonio Donato Nobre, desvela los cinco secretos del bosque amazónico y alerta sobre el peligro de su deforestación.

Fue el primero en hablar en el III Encuentro Panamazónico realizado en Lima, entre el 6 y el 7 de agosto. Tiene un verbo apasionado y una cualidad algo inusual en un científico: saber enhebrar los datos con relatos, la explicación con la emoción. Antonio Nobre, investigador del Instituto Nacional de Pesquisas da Amazonia (INPA), cuenta en esta conversación cuál es la magia de la Amazonia, en qué consisten sus secretos y por qué el cambio climático y la deforestación la amenazan muy seriamente…


Vista general del río Huallaga a su paso por el departamento de San Martín, Perú
Ernesto Benavides

- ¿Estamos ya en ‘El día después de mañana’ del cambio climático? Estamos en una situación demasiado grave. Al punto que la comunidad científica, que no suele concordar entre sí, ha formado un bloque de homogénea convicción sobre el tema. El cambio climático ya no es más proyección.

- ¿Y cómo se manifiesta esta gravedad en la Amazonia? En la deforestación, que remueve la capacidad del bosque para mantenerse. Lo ha hecho por millones de años en condiciones adversas. Pero hoy se ha reducido su capacidad. Antes había dos estaciones amazónicas, la húmeda y la más húmeda.

- Que eran bastante reconocibles. Ahora tenemos una estación húmeda moderada y una estación seca. Y la seca tiene un efecto muy perverso. Porque, cuando no llueve, los árboles se tornan inflamables, el fuego entra y ya no hay más bosque tropical.


Los chorros verticales y el polvo de hadas

- Con todo, la Amazonia tiene aún cinco secretos. Es algo que los pueblos nativos siempre supieron y que nuestra civilización no percibió. Pero, en los últimos 30 años, la Ciencia ha revelado estos cinco secretos. El primero es cómo el bosque amazónico mantiene la atmósfera húmeda a 3.000 kilómetros del océano...

- ... Y hacer que la lluvia llegue hasta la Patagonia. Y a los Andes, por 3.000 o casi 4.000 kilómetros. A otras partes que están lejos del océano, como el desierto del Sáhara, no les llega agua. En América del Sur eso no pasa y se debe al primer secreto: los chorros verticales de agua.

- ¿Cuál es el secreto de ese secreto? Que los árboles amazónicos son bombas que lanzan al aire 1.000 litros de agua diarios. La sacan del suelo, la evaporan y la transfieren a la atmósfera. Todo el bosque amazónico pone 20.000 millones de toneladas de agua en la atmósfera al día. El río Amazonas, el más caudaloso del mundo, pone en el Atlántico 17.000 millones de toneladas en el mismo lapso.

- Increíble, ¿cómo se descubrió? Midiendo. Con torres de estudio, con satélites que detectaban ese transporte de vapor, que es un vapor invisible.

- Producido por los árboles casi mágicamente. La magia viene en el segundo secreto. ¿Cómo es posible que, si el aire de la Amazonia es muy limpio, porque la alfombra verde cubre la tierra, haya tanta lluvia? El océano también tiene un aire limpio, pero no llueve mucho sobre él. Los científicos descubrimos un misterio.

- ¿Cuál? Para formar una nube, que son gotas de agua en suspensión, hay que transformar el vapor bajando la temperatura. Pero si no tienes una superficie, sólida o líquida, de partículas para las semillas de nubes, el proceso no comienza.

- ¿Qué hace el bosque entonces? Genera lo que llamamos polvo de hadas. Son olores que salen de los árboles y que en la atmósfera húmeda se oxidan para precipitar un polvo finísimo que es muy eficiente para formar lluvia.

- Parece un cuento. Es que el bosque constantemente manipula la atmósfera y produce lluvias para sí, algo casi mágico. Los gases salen de los árboles, son como perfumes y se volatilizan.

- Una suerte de gran fragancia sostenible. Es un océano verde, distinto del azul. El azul no tiene ese mecanismo porque carece de árboles. Tiene algas, que producen un poquito, pero no como el verde.


La bomba biótica y los ríos voladores

- Vamos al tercer secreto. Vamos. En la Amazonia, el aire que viene del hemisferio norte cruza el Ecuador, entra y va hasta la Patagonia. Hasta ahí llega ese aire húmedo, que viene del Atlántico ecuatorial.

- Con los vientos alisios. Sí, con los alisios que trajeron las carabelas de los europeos, 500 años atrás. Pero ocurre que los alisios del océano sur fluyen hacia el norte. ¿Qué hace que ese viento vaya contra la tendencia de la circulación global? Dos físicos rusos con los que colaboro resolvieron esa pregunta al estudiar el efecto del vapor del chorro vertical amazónico.

- Otra vez el chorro vertical. Ellos descubrieron, por la física fundamental de los gases, que esas condensaciones de vapor jalan el aire de los océanos para dentro del continente y crean una especie de agujero de agua. Es como una bomba biótica. El bosque trae su propia humedad del océano.

- Y todavía hay más... El cuarto secreto es la transferencia de esta humedad amazónica a otras regiones: los Andes en Perú, los páramos en Colombia... Si tú ves el mapa del mundo, encontrarás que hay un cinturón húmedo que pasa por el Ecuador, por el África y por el sureste asiático.

- Es la línea ecuatorial. Así es, pero en la línea de trópicos, el de Cáncer al Norte y el de Capricornio al Sur, están todos los desiertos. El de Atacama en Chile, o el de Namibia en África. Sin embargo, esa parte donde está el 70% del PIB de América del Sur, que va desde Cuiabá a Buenos Aires, de Sao Paulo hasta los Andes, ¡es húmeda! A pesar de estar en la línea de los desiertos.

- ¿Y cuál es el misterio allí? Se llama ríos voladores. Es una gran masa de aire húmedo bombeada por la Amazonia contra los Andes, que son una pared de hasta más de 6.000 metros de altura, y que la envía a las áreas donde debería haber desierto. Por eso llueve en Bolivia o Paraguay.

- Falta, finalmente, el quinto secreto. El quinto secreto es que, si uno pone en un gráfico todos los huracanes que ha habido en la historia, —la NASA lo ha hecho— en la zona de los bosques ecuatoriales no hay ni uno. Y esa región es la que tiene más energía porque la radiación solar es muy intensa.

- Debería haber ciclones, como en India y Pakistán. No los hay porque el dosel del bosque, donde están las copas de los árboles, es rugoso y hace que los vientos sean forzados a disipar su energía, con lo que se calma la atmósfera.

- Pero hay tormentas. Claro, aunque no suelen ser destructivas. Donde están los bosques no tienes sequías, ni exceso de agua, ni huracanes, ni tornados. Es como una póliza de seguros contra los eventos extremos atmosféricos.


La guerra contra la ignorancia

- Ahora, estos cinco secretos están en riesgo… El problema se llama deforestación. Si a un borrachín le quitan la mitad del hígado, le va a ser difícil lidiar con el alcohol. Eso es lo que está pasando con la Amazonia. Le estamos quitando un órgano al sistema terrestre.

- ¿Entonces la Amazonia no es el pulmón, sino el hígado del planeta? Es el pulmón, el hígado, el corazón... ¡Es todo! Esa bomba biótica es un corazón que constantemente bombea. El polvo de hadas también funciona como una escoba química frente a contaminantes como el óxido de azufre. El mejor aire es el de la Amazonia.

- Y, sin embargo, la seguimos destruyendo. Si tú vas con una motosierra, un tractor o fuego, la Amazonia no tiene defensa. Las invenciones del hombre pueden ser benditas, como la medicina, pero también terribles, como la motosierra. Por eso propongo un esfuerzo de guerra.

- ¿En qué consistiría? Es una concentración para resolver un problema que lo amenaza todo. La ciencia hoy nos permite saber que la situación es gravísima. Y lo que propongo es batallar contra la ignorancia, el principal motivo de la destrucción del bosque amazónico.

- Las prioridades globales parecen otras. En el 2008, los bancos fueron salvados en 15 días. Se gastaron trillones de dólares en eso. La crisis financiera no es nada comparada con la crisis ambiental.

- ¿Qué pasa? ¿Estamos embriagados con la civilización? Es una embriaguez primitiva. Cuando vas a un médico y te dice que tienes una enfermedad avanzada, ¿tú qué haces? ¿sigues fumando? El sistema terrestre es un organismo y está muy enfermo. La contaminante es la parte más degenerada del ser humano.

- ¿Podemos salvar a la Amazonia de esa enfermedad? Yo creo que si tenemos una capacidad similar a la que tuvimos para salvar los bancos, sí. Porque ella tiene un poder impresionante de regeneración.

- Debería importarle a todo el mundo, además. La atmósfera tiene una cosa llamada teleconexiones. Un modelo climático puede demostrar que los cambios en la Amazonia van a afectar los ciclones en Indonesia.

- El secreto mayor es despertar entonces… Y saber que lo que hacemos ahora es determinante. Las generaciones posteriores van a sufrir las malas elecciones de hoy. La generación que está en la Tierra hoy tiene la conducción de un tren que puede irse al abismo o una oportunidad de vivir mucho más.


Picaflor en plena faena disfruta de una flor en la selva de Camisea, Perú / Ernesto Benavides

Entrevista recortada de El País





martes, 12 de agosto de 2014

El Universo podría haber surgido de un agujero negro.




Imagen: Intituto Perimeter de Física Teórica



El Universo podría haber surgido de un agujero negro en un universo de dimensiones superiores, según propone un nuevo estudio realizado por científicos del Instituto Perimeter de Física Teórica, y que ha sido publicado en 'Scientific American'.

En el trabajo, los expertos señalan que antes del Big Bang pudo haberse producido otro suceso. A su juicio, lo que hasta ahora se ha percibido como el gran cataclismo podría ser el "espejismo" tridimensional de una estrella que colapsa en un universo diferente al actual.

"El mayor desafío de la Cosmología es entender el propio Big Bang", ha indicado uno de los autores, Niayesh Afshordi. En este sentido, ha explicado que la comprensión convencional sostiene que el Big Bang comenzó con una singularidad: un fenómeno insondable caliente y denso del espacio-tiempo donde las leyes normales de la física se rompen. Sin embargo, ha reconocido que las singularidades de este evento son extrañas y, por ello, su comprensión es limitada.

A su juicio, la hipótesis del Big Bang es poco probable y sucedió algo más. Según ha apuntado, el Universo actualmente conocido podría ser el "envoltorio" tridimensional alrededor de un agujero negro de cuatro dimensiones. En este escenario, el Universo nació cuando una estrella en un universo de cuatro dimensiones colapsó en un agujero negro.

En el Universo tridimensional, los agujeros negros tienen horizontes de sucesos -el límite imaginario a partir del cual ningún objeto puede escapar a la atracción- de dos dimensiones, es decir, que están rodeados por un límite de dos dimensiones que marca el "punto de no retorno". En el caso de un universo de cuatro dimensiones, un agujero negro tendría un horizonte de sucesos en tres dimensiones.

Los investigadores hacen hincapié en la idea del nacimiento de un agujero negro y defienden que, aunque puede sonar "absurdo", se basa firmemente en las mejores matemáticas modernas que describen el espacio y el tiempo. En concreto, se han utilizado las herramientas de la holografía para "convertir el Big Bang en un espejismo cósmico". En el camino, su modelo parece abordar una larga lista de rompecabezas cosmológicos y - especialmente - producir predicciones comprobables.

Del mismo modo, han explicado que no hay conocimiento de lo que podría ser similar a un universo de cuatro dimensiones y tampoco cómo sería un universo "padre" de cuatro dimensiones. El trabajo continúa por esta línea.




viernes, 22 de noviembre de 2013

El detector antártico IceCube confirma la llegada de neutrinos cósmicos.



El equipo de IceCube, un detector de partículas enterrado en el hielo de la Antártida, anuncia esta semana en Science el registro de 28 partículas de muy alta energía. La observación constituye la primera evidencia de neutrinos procedentes de lejanos aceleradores cósmicos, más allá de los confines de nuestro sistema solar. La era de la astronomía de los neutrinos acaba de comenzar.


Los neutrinos son tan invisibles que los científicos, para verlos, tienen que montar sus especiales y enormes detectores en lugares insólitos, como la Antártida. En el mismísimo Polo Sur, junto a la base científica estadounidense Amundsen Scott, está incrustado, en un kilómetro cúbico de hielo, el detector IceCube, cuya función es captar estas partículas elementales generadas fuera del Sistema Solar, los llamados neutrinos cosmológicos o astrofísicos. Los científicos de este peculiar telescopio anuncian ahora, en la revista Science, que han captado un total de 28 neutrinos de altísima energía y propiedades específicas que permiten descartar que puedan haberse producido en el Sol o en la atmósfera terrestre. “Es el amanecer de una nueva era de la astronomía”, afirma el científico estadounidense Francis Halzen, científico de Universidad de Wisconsin-Madison, responsable y padre del IceCube.

Los científicos todavía no pueden señalar los fenómenos concretos que emitieron esos neutrinos pescados en la Antártida, dado que el flujo es pequeño todavía, pero las teorías indican que deben proceder de explosiones estelares de supernova, de agujeros negros, de galaxias activas o de otros fenómenos extremos.

Miles de millones de neutrinos pasan por cada centímetros cuadrado de la Tierra –y por el cuerpo de cada uno de nosotros- cada segundo. Como si nada. Estas partículas apenas interaccionan con la materia así que la atraviesan sin inmutarse y como son neutras, no se desvían por los campos magnéticos. Pero se generan en procesos físicos fundamentales y en cantidades ingentes. La inmensa mayoría de los neutrinos que nos atraviesan imperceptiblemente se generan en el Sol o en las interacciones de los rayos cósmicos en la atmósfera y en la radiactividad natural. También se producen en los reactores nucleares y en aceleradores de partículas, como el PS del CERN (Laboratorio Europeo de Física de Partículas).

Como son tan fantasmagóricas, lograr detectar estas partículas sin apenas masa y viajando casi a la velocidad de la luz exigen auténticas proezas tecnológicas y mucha imaginación por parte de los científicos.


Evento 20: Registro del neutrino de más alta energía (estimada en 1.14 PeV) nunca observada. Captado en el observatorio IceCube, en la Antártida, el 3 de Enero de 2012. Los científicos del IceCube lo han bautizado como Ernie / Credit: IceCube Collaboration.
El IceCube está formado por 86 cables en los que están montados 5.160 módulos ópticos capaces de ver minúsculos destellos de luz azul (nominada Cherenkov) emitida cuando, muy de vez en cuando, un neutrino interactúa con el hielo. Esos 86 cables están distribuidos en un kilómetro cúbico de hielo de la Antártida a una profundidad entre 1.450 y 2.450 metros de profundidad. Siete años se tardó en construir el peculiar telescopio en las condiciones extremas del Polo Sur, incluyendo la instalación de todos los dispositivos electrónicos y transmisión de datos que se envían directamente desde la Antártida a la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos, para su análisis. Costó 200 millones de euros y empezó a funcionar en 2010. Su objetivo es medir el flujo de neutrinos cósmicos así como localizar en el universo las fuentes que los emiten. IceCube es el mayor detector de ese tipo en el mundo, aunque se planifica uno más grande aún en el Mediterráneo, en agua marina en lugar de hielo.

Hace unos meses, los científicos de IceCube anunciaron la detección, en 2012, de dos neutrinos superenergéticos, de más de 1000 teralectronvoltios (TeV), tan queridos por estos físicos que los bautizaron Epi y Blas en honor a los entrañables personajes de Barrio Sésamo. A continuación han analizado a fondo los datos tomados entre mayo de 2010 y mayo de 2012 y han descubierto otros 26 neutrinos de energía superior a los 30 TeV. Los datos preliminares fueron presentados el pasado mes de junio.

Esta es la primera indicación de neutrinos de muy alta energía procedentes de fuera del Sistema Solar, con energías más de un millón de veces superiores a la de los neutrinos observados en 1987 relacionados con una supernova que se vio en la galaxia Gran Nube de Magallanes”, explica Halzen. Los neutrinos de aquella supernova, 1987A, pasaron a la historia de la ciencia ya que fueron los primeros que se lograron asociar directamente a un fenómeno así y proporcionaron importantísima información, no solo sobre la estrella que explotó en supernova (debió acabar en agujero negro) sino también sobre los mismos neutrinos.


Los neutrinos son mensajeros excepcionales de los fenómenos de más alta energía del universo porque, a diferencia de la luz, escapan fácilmente de entornos extremadamente densos, como el centro de una supernova”, explican los investigadores del laboratorio alemán DESY participantes en IceCube. “Por ejemplo, los neutrinos de 1987A llegaron a la Tierra unas tres horas antes que los fotones de luz, que primero tuvieron que abrirse camino dentro de la supernova”, añaden. Epi y Blas tienen más de mil TeV y eso es más que la energía cinética de una mosca en vuelo comprimida en una única partícula elemental, añaden los expertos alemanes.

La era de la astronomía de neutrinos ha comenzado”, afirman Gregory Sullivan, jefe del equipo de la Universidad de Maryland que trabaja en IceCube. Lo mismo considera John Learned, de la Universidad de Hawai, que, en 1973, propuso montar un detector similar en el océano. Pero el trabajo ha comenzado y con buen pie. “IceCube es un estupendo y único telescopio astrofísico, desplegado en el hielo profundo de la Antártida, pero mirando a todo el universo, detectando neutrinos que le llegan atravesando toda la Tierra desde el cielo del hemisferio Norte así como los que proceden del Sur”, dice Vladimir Papitashvili, responsable de la Fundación Nacional para la Ciencia estadounidense, que ha financiado la gran instalación científica.

Forman la colaboración IceCube 250 físicos e ingenieros de 12 países, participan en el proyecto 16 universidades estadounidenses.

La revista Investigación y Ciencia ya se hizo eco de los posibles resultados de este descubrimiento el pasado mes de Mayo...





domingo, 8 de septiembre de 2013

El volcán más grande del mundo, descubierto hasta ahora, se encuentra en el fondo del Océano Pacífico.


Un equipo de geólogos asegura haber descubierto el volcán más grande del mundo en el fondo del océano Pacífico. El Macizo Tamu tiene una altura de casi 4000 metros y la última erupción de este gigante ocurrió hace 114 millones de años y no existe ningún riesgo de que vuelva a ocurrir en poco tiempo. Este volcán podría competir en tamaño con otros del Sistema Solar, según un estudio publicado en Nature Geoscience

El volcán es parte de Shatsky, una meseta profunda en el suelo del Pacífico situada a unos 1.600 kilómetros al este de Japón, añadieron los autores del trabajo, que está firmado por el estadounidense Willam W. Sager y colaboradores.

El volcán consta de una sola e inmensa cúpula redondeada en forma de escudo, formado por lava endurecida procedente de una erupción de hace aproximadamente 144 millones de años. Cubre alrededor de 310.000 kilómetros cuadrados (un área equivalente a Reino Unido e Irlanda) y alcanza en altura de 3,5 kilómetros bajo el nivel del mar. "Compite con el Monte Olimpo, en Marte, el volcán más grande del Sistema Solar", aseguraran los investigadores. Y añaden: "A pesar de que el Monte Olimpo parece ser gigante, ya que tiene más de 20 kilómetros de altura, su volumen es de un 25 por ciento más grande. El Monte Olímpo, además, tiene raíces poco profundas, mientras que Tamu se adentra unos 30 kilómetros en la corteza terrestre".

Los investigadores habían creído hasta ahora que el Macizo Tamu era un vasto sistema de varios volcanes, del tipo que existe en una docena de lugares en todo el planeta.

La constatación de que se trataba de un solo volcán de tamaño verdaderamente gigantesco sólo salió a la luz cuando el equipo, dirigido por Sager, de la Universidad A & M de Tejas, realizó una revisión. Se reunieron datos de muestras de rocas, tomadas de un proyecto de perforación del suelo oceánico, y un plano del fondo del mar proporcionado por escáneres sísmicos de alta profundidad a bordo de un barco de investigación.

Un mapa en 3-D de la formación del Macizo Tamu. Ilustración cortesía IODP

Megaformaciones en todo el Sistema Solar:

En su conjunto, los resultados sugieren que los megavolcanes que se encuentran en otras partes del Sistema Solar tienen primos en la Tierra, asegura el documento. "El tipo de volcanes terrestres es poco conocida ya que estos monstruos han encontrado un lugar mejor para ocultarse: bajo el mar", argumenta el artículo.

En un intercambio de correos electrónicos con AFP, Sager dijo que parecía poco probable que el Tamu Massif estuviese activo. "La conclusión es que pensamos que Tamu se formó en un periodo breve (geológicamente hablando) de uno a varios millones de años y se ha mantenido extinguido desde entonces", dijo.

"Un punto de vista interesante es que había un montón de mesetas oceánicas que entraron en erupción durante el período Cretácico (hace 145-65 milliones de años), pero que no se han visto desde entonces. A los científicos le gustaría saber por qué".

Otros leviatanes volcánicos podrían estar al acecho entre la docena de grandes mesetas oceánicas en todo el mundo, pensó el investigador principal.

"No tenemos los datos para explorarles y conocer su estructura, pero no me sorprendería descubrir que hay más como Tamu por ahí. De hecho, la mayor meseta oceánica terrestre es Ontong Java, cerca del Ecuador en el Pacífico, al este de las Islas Salomón. que es mucho más grande que Tamu. Es del tamaño de Francia. "

El nombre con se ha bautizado a este titán proviene de Texas A & M University, donde Sager enseñó durante 29 años antes de trasladarse a la Universidad de Houston este año, explicó.

jueves, 15 de agosto de 2013

Una nueva especie de mamífero carnívoro se descubre en el continente americano.


Olinguito

El olinguito (Bassaricyon neblina) es el primer carnívoro que se descubre en el Hemisferio Occidental en 35 años. O, mejor dicho, el primero que se identifica. Porque el animal ya se conocía, pero no se había reconocido como una especie aparte. Los ejemplares se confundían con otros olingos. De hecho, la identificación de la especie se hizo al estudiar esa familia, emparentada con los coatíes y los mapaches. No fue fruto de un encuentro casual entre un naturalista y un animal en una selva remota. El trabajo se hizo en zoos y museos de ciencias naturales, y ha llevado 30 años hasta separa a estos animales de sus congéneres. Lo han realizado investigadores del Instituto Smithsonian y lo han publicado en ZooKeys.

Una vez hecha la identificación, casi lo que sorprende es que se les hubiera pasado por alto a los naturalistas de los últimos dos siglos. La nueva especie es más pequeña que los olingos (pesa cerca de un kilo), tiene un cráneo y una dentadura diferente, su pelaje es más espeso y vive en una reducida zona de los Andes a mayor altura que sus congéneres, entre los 2.000 y los 3.000 metros.





En este caso, el proceso ha sido el inverso al habitual: tras identificar la especie, Kristofer Helgen, encargado de mamíferos del Smithsonian, se planteó si el descubrimiento llegaba tarde. Quizá se trataba de un animal que solo podría verse disecado. Pero una expedición organizada por el propio Helgen les tranquilizó. Emplazando cámaras en el bosque, pronto captaron unas imágenes del animal. Y las primeras conclusiones son que se trata de un animal con una actividad nocturna, arborícola, omnívoro (aunque puede cazar, su principal alimento son las frutas) y tiene camadas de una sola cría.

Claro que con esta noticia llegaron las preocupaciones: la zona está sometida a una intensa presión demográfica, y el 42% de los bosques que podrían ser el hábitat del animal han desaparecido ya para dejar paso a tierras de cultivos. Ahora hay que plantearse su conservación.





sábado, 1 de junio de 2013

El origen de los mascons lunares.




La misión GRAIL de la NASA ha descubierto el origen de las regiones invisibles masivas que hacen que la gravedad de la Luna sea irregular, un fenómeno que afecta a las operaciones de las naves espaciales en órbita lunar.

Debido a los hallazgos de GRAIL, las naves espaciales en misiones a otros cuerpos celestes podrán navegar con mayor precisión en el futuro.

Las naves gemelas de GRAIL (Gravity Recovery and Interior Laboratory) estudiaron la estructura interna y la composición de la Luna en un detalle sin precedentes durante nueve meses. Se identificaron las ubicaciones de grandes regiones con densas concentraciones de masa, o mascons, que se caracterizan por una fuerte atracción gravitatoria. Los mascons acechan bajo la superficie lunar y no pueden ser vistos por las cámaras ópticas normales.

Los científicos de GRAIL encontraron los mascons combinando los datos de gravedad de GRAIL con complejos modelos informáticos de grandes impactos de asteroides y detalles sobre la evolución geológica de los cráteres de impacto. Los hallazgos aparecen en la edición del 30 de mayo de la revista Science.

"Los datos confirman que los mascons lunares se generaron cuando grandes asteroides o cometas impactaron en la antigua luna, cuando su interior era mucho más caliente de lo que es ahora", dijo Jay Melosh, investigador de la misión en la Universidad de Purdue en West Lafayette, Indiana, y autor principal del artículo.

Creemos que los datos de GRAIL muestran cómo la corteza de la luna y el manto denso se combinaron con un gran impacto para crear el patrón distintivo de las anomalías de densidad que reconocemos como mascons."

El origen de los mascons lunares ha sido un misterio en la ciencia planetaria desde su descubrimiento en 1968 por un equipo del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL). Los investigadores están de acuerdo en que los mascons son resultado de antiguos impactos de hace millones de años.

"Conocer mascons significa que por fin estamos empezando a entender las consecuencias geológicas de un gran impacto", dijo Melosh. "Nuestro planeta sufrió impactos similares en el pasado distante, y la comprensión de los mascons puede enseñarnos más sobre la antigua Tierra, tal vez sobre cómo empezó la tectónica de placas y lo que creó los primeros depósitos de mineral".



sábado, 18 de mayo de 2013

La Luna. Un astro para medir el tiempo e impulsar la inteligencia.





La Luna es el objeto astronómico que más ha hecho pensar, imaginar, sufrir y deleitarse a nuestra especie desde sus mismos orígenes, incluso desde antes de que nos convirtiéramos en los actuales 'Homo sapiens'. Su imponente presencia en el firmamento nocturno y la regularidad cíclica de sus fases han ayudado a la humanidad a ahondar en dos de sus más importantes éxitos evolutivos: la capacidad de medir y dominar el tiempo y la ambición de trascender los estímulos sensitivos para intentar explicar el mundo con la mente.

Contra la monotonía del ciclo solar del día y la noche, al que estamos ya acostumbrados desde antes de nacer gracias a la acción en nuestro cuerpo de ciertas hormonas, las fases de la Luna debieron suponer un auténtico reto para el primer sapiens que miró con curiosidad el cielo. Entender que, tras los ligeros cambios que se observan cada noche en el astro, subyace un patrón, y que, por tanto, la mente humana es capaz de adelantarse a ellos y predecirlos, fue sin duda uno de los más grandes hallazgos de la historia. Quizás, incluso, fuese el primero de ellos: había nacido el tiempo para nosotros, y con él la posibilidad de dividir las estaciones, los trabajos, los periodos de caza y siembra... La vida ya no sería nunca más un continuo fluir hacia ninguna parte, sino una sucesión más o menos organizada de tareas, eventos, etapas que concluyen y nuevos retos por venir. Todo bajo aquel preciso e inclemente reloj que fue la Luna para las primeras sociedades humanas, marcando sin cesar el paso de los días, los meses, los años.

Las lenguas indoeuropeas contienen un amplísimo registro etimológico de esta relación entre la Luna y la medida del tiempo. La raíz más antigua que se conoce es el término indo-ario ‘me’, que significa ‘luna’ y del que se derivan las palabras en sánscrito ‘mas’ (luna), ‘masas’ (mes), ‘mati’ (medida) y ‘ma’ (tiempo). En el griego antiguo, la Luna pasa a ser ‘mene’; el mes, ‘men’; la medida, ‘metron’. Por eso hoy usamos palabras como ‘mensurable’ o ‘menstruación’, un ciclo que casualmente coincide con el lunar y, por tanto, con el mes de los calendarios lunares (en los solares, que son posteriores, la duración del mes está ligeramente ampliada para hacer coincidir al año con el ciclo de las cuatro estaciones).

Estas raíces aún se conservan, de un modo u otro, en todas las lenguas indoeuropeas. Distintos idiomas de Europa usan las palabras ‘mane’ (danés), ‘maan’ (holandés), ‘mond’ (alemán) u otras similares para referirse a nuestro satélite. En inglés aún se dice ‘moon’ (luna), ‘month’ (mes), ‘measure’ (medida)... En castellano, todos estos términos también mantienen su raíz sánscrita, excepto ‘luna’, que, al igual que en italiano, francés o ruso, proviene del latín. Pero también en esta lengua había una estrechísima relación entre la medición del tiempo y el satélite terrestre. En la Roma clásica, el máximo sacerdote tenía la labor de subir a la colina Capitolina y anunciar (en latín, calare) el comienzo del nuevo mes cuando veía aparecer la Luna nueva. Por ello, el primer día del mes recibía el nombre de calenda, y de ahí deriva nuestra palabra 'calendario'.

El tiempo, un regalo cósmico

Más allá de las lenguas indoeuropeas, los términos ‘luna’ y ‘mes’ poseen la misma raíz etimológica en casi todo el mundo, lo cual no es de extrañar si recordamos que un mes, al menos en origen, es exactamente una luna, es decir, el tiempo que pasa desde que nace una Luna nueva hasta que ésta muere y desaparece por completo del firmamento. El tiempo, la capacidad de medir y controlar la vida, no es para nuestros ancestros una dimensión del universo ni una cualidad interna de la mente humana, sino un regalo cósmico -o, quién sabe, quizás una maldición- emanado de aquella blanca y brillante deidad que reina en las noches. La Luna, como cualquier otro dios pagano, se involucra en nuestras vidas, pero ella permanece eterna, inmutable en su periodicidad. Nuestro tiempo, advertiría Platón, no es sino una imitación de la eternidad que se vislumbra en los cielos.

Fue este genial pensador, fundador de la Academia de Atenas, el primero que supo ver -o, al menos, el primero cuya obra nos ha llegado- hasta qué punto la visión del firmamento y del incesante ritmo de los astros es inseparable de la noción del paso del tiempo. Platón consideraba que allá arriba habitaba la perfección, y que todo lo que vivimos y sentimos en nuestro mundo –incluido el pasar de los años- es sólo un pobre y triste reflejo de aquella realidad superior. Lo que la Luna, el Sol y los planetas nos han enseñado con sus movimientos cíclicos es un modo de delimitar y comprender el tiempo, de hacerlo nuestro; de traer a la Tierra unos pedazos de eternidad sobre los que desplegar nuestras vidas. Según explica Platón en el Timeo, una de las obras maestras de la filosofía griega, el cielo y el tiempo surgieron en el mismo instante, ambos a imagen de la eternidad, y los astros fueron creados para que el hombre fuese capaz de medir numéricamente el tiempo.

Bien es cierto que, en el mundo académico actual, las geniales intuiciones de los sabios de la Antigüedad no se consideran, ni mucho menos, como verdades científicas, lo cual no quita para que tengan un inmenso valor cultural. Hoy sabemos que, si los pensadores de la antigua Grecia no llegaron más lejos, fue precisamente porque les faltó un elemento fundamental del método científico: corroborar sus ideas mediante la experiencia. Confiaron tanto en la capacidad de su mente para discernir sobre lo que ocurría a su alrededor, que se olvidaron de comprobar qué ideas eran realmente buenas y cuáles no eran sino pura fantasía. Aunque cabría preguntarse: ¿Por qué pensaban así? ¿Qué les llevó a desdeñar la validación experimental de las teorías? El filósofo de la ciencia Karl Popper, uno de los pensadores más importantes del siglo XX, intentó contestar a esa pregunta, inspirándose para ello en los estudios astronómicos de uno de los más admirados y enigmáticos filósofos griegos: Parménides.

El enigmático Parménides

Nacido hacia el 540 a. de C. en Elea, Parménides estudió muy posiblemente con los pitagóricos, pero los abandonó para seguir las enseñanzas de Jenófanes y crear su propia escuela. Sus ideas sobre el ser lo llevaron a sentar las bases de la lógica elemental, lo que le garantiza un lugar privilegiado en la historia de la Filosofía. Parménides pensaba que todo ser es eterno e inmutable, y aseguraba que este conocimiento le había sido revelado por una diosa en una especie de delirio iniciático.

Más que en ningún otro sitio, en la Grecia clásica la locura es fuente de sabiduría, y de este viaje maníaco y alucinatorio brotarán las semillas del pensamiento lógico más puro: el ser, es; el no ser, no es. A partir de esta tautología, de apariencia inofensiva y surgida de las mismas entrañas del mito, nace inevitablemente un nuevo mundo gobernado por límites, definiciones y fronteras. Ya no podremos volver a ser, a ver o a pensar al mismo tiempo una cosa y su contraria. Hemos sido separados de la naturaleza, y estamos solos. Únicamente el humano ha de obedecer a su propia lógica: nunca más seremos bestias, y jamás podremos ser dioses. La inspiradora de este terrible y grandioso salto al vacío, de acuerdo con la interpretación de Popper, no habría sido otra que la Luna. La misma Luna que constantemente crecía y decrecía sobre el cielo transparente de Elea, ante la atenta y rigurosa mirada de Parménides.

El filósofo de Elea realizó varios descubrimientos astronómicos de interés, entre ellos que la Luna no tiene luz propia, sino que refleja los rayos solares. Siguiendo una práctica que hoy resultaría insólita, pero no tanto en un tiempo en que aún predominaba la transmisión de la cultura por vía oral, Parménides redactó en forma de poema sus estudios de la naturaleza. Los siguientes versos dan cuenta del hallazgo:

               'Brillante en la noche con el regalo de su luz

               alrededor de la Tierra vaga,

               por siempre dejando que su mirada

               se vuelva hacia los rayos de Helios'.

Helios, naturalmente, es el Sol, y el de Parménides fue un descubrimiento astronómico de primerísima magnitud. Gracias a él pudo Anaxágoras, poco después, ofrecer una explicación científica de los eclipses. Fue el primer paso, además, para descubrir que los astros interactúan entre sí y que no todo gira en torno a la Tierra, que no somos el centro del universo. En 1992, en uno de sus últimos trabajos, Karl Popper escribió: "Desde el día en que leí estas líneas por primera vez, hace 74 ó 75 años, nunca he mirado a Selene sin darme cuenta de cómo su mirada realmente se gira hacia los rayos de Helios (aunque él a menudo está bajo el horizonte). Y recuerdo a Parménides con gratitud".

Los sentidos nos engañan

Hasta que Parménides enunció su teoría, se creía que la Luna era una llama de fuego que crecía y se apagaba alternativamente, o bien que el movimiento de planos celestiales (entendiendo la idea de plano como una realidad física y tangible) ocultaban y volvían a mostrar al astro con sus movimientos mecánicos. Pero el pensador de Elea se había dado cuenta de que es la propia luz del Sol, encargada de iluminar al disco lunar, la que determina que lo veamos de una forma u otra -o incluso que no lo veamos en absoluto-. La conclusión es clara, sobre todo para alguien que no conoce la naturaleza de la luz y tan solo ve cómo un objeto aparece y desaparece ante sus ojos: no podemos fiarnos de lo que vemos; los sentidos nos engañan.

Solo la razón, por tanto, serviría para analizar argumentos y teorías, de acuerdo con el filósofo y astrónomo de Elea. “Parménides fue el primer gran teórico, el primer creador de una teoría deductiva, uno de los más grandes pensadores de la historia. No sólo construyó el primer sistema deductivo, sino también el más ambicioso, más osado y más escalofriante que nunca se haya hecho”, afirma, a más de dos milenios vista, un maravillado Karl Popper.

Parménides fue, por eso mismo, el primer pensador en tomar partido por uno de los dos bandos que desde entonces han dividido a filósofos y científicos de toda índole. "La guerra aún continúa", recuerda Popper. "La guerra de la observación y la experimentación contra la teoría; de los creyentes en la percepción sensorial contra los pensadores: tanto en la ciencia como en el academicismo". No es esta la única guerra ni la más cruel, aunque sí la más longeva, que ha provocado la observación de los astros a lo largo de la historia.

Ángel Díaz | viernes 17/05/2013

jueves, 16 de mayo de 2013

Obtenidas mediante clonación células madre embrionarias de personas.


Un grupo de científicos estadounidenses ha conseguido por primera vez células madre embrionarias con el mismo ADN (clonadas) de un adulto. El trabajo es el primer éxito en humanos de la técnica que dio origen, por ejemplo, a la oveja Dolly, pero los autores insisten en que no se trata de obtener personas clonadas, sino en llegar a la fase de blastocisto del embrión (alrededor de los cinco o seis días de desarrollo) para extraer las células madre. Teóricamente, estas podrían luego diferenciarse en tejidos que el paciente necesitara para un autotrasplante, que, como tendrían el mismo material genético que el receptor, podría usarse sin riesgo de rechazo. El ensayo, dirigido por Shoukhrat Mitalipov, de la prestigiosa OHSU (Oregon Health & Science University), se publica en Cell.

Fuentes: Oregon Health & Science University y elaboración propia. / HEBER LONGAS / EL PAÍS

La técnica utilizada es la de transferencia nuclear:: se toma un óvulo de una donante, se le extrae el núcleo y se le inserta una célula adulta —también se ha ensayado con otras fetales, más adaptables— del posible receptor. Luego, el óvulo se activa, y empieza a dividirse en los primeros pasos del desarrollo embrionario. Al llegar a la fase de blastocisto (una especie de pelota de células), se destruye y se obtienen las células madre. Esto sucede porque al cambiar el material genético el óvulo deja de tener una sola cadena de ADN para tener dos, lo normal en las células. Esta es la situación que se da en la naturaleza cuando hay una fecundación (el padre aporta una copia del material genético y la madre otra), salvo que estas células tendrían las dos copias de un mismo individuo: son, por eso, una clonación.

El método ya se había ensayado con éxito en distintos animales —ovejas, cabras, vacas, perros, gatos, ratones, cerdos y macacos—, pero nunca había funcionado en personas. Fue el fraude que anunció para apuntarse el éxito el coreano Hwang Woo-suk en 2004, por ejemplo. Por eso, Anna Veiga, directora del banco de líneas celulares del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB), valora especialmente que se ha conseguido mejorar la técnica para que funcione en humanos.

Pero esta mejoría, con todo su impacto, no oculta que se acerca, al menos un paso, a un tema tabú (en España, por ejemplo, está expresamente prohibido por la ley de reproducción humana asistida): la clonación humana. Visto hasta aquí, el artículo es muy importante, y tanto a Veiga como a Jorge Cuadros, miembro de la junta directiva de la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (Asebir), les gustaría que el interés por el trabajo se quedara aquí. “Ya es bastante importante”, dice Cuadros. “Lo que nos interesa a los científicos serios es esta parte, su utilidad para la medicina regenerativa”. Pero ambos son conscientes, como también lo son los autores del artículo, de que se ha dado, al menos en teoría, un paso hacia la clonación humana. El propio Mitalipov lo alude —y lo intenta conjugar— en el resumen que ha hecho en una nota de prensa: “Nuestra investigación está directamente dirigida a conseguir células madre para usarlas en el futuro para combatir enfermedades. Aunque los avances en la técnica de transferencia nuclear conducen a menudo a la discusión pública sobre los aspectos éticos de la clonación humana, ese no es nuestro objetivo. Y tampoco creemos que nuestros hallazgos puedan ser utilizados por otros para avanzar en esa dirección”, ha dicho.

Cuadros, está en la misma línea de descartar ese siguiente paso, que un embrión así producido se implante en el útero de una mujer y llegue a desarrollarse. “Hay que pensar que la técnica que ha usado Mitalipov es la misma que había utilizado en primates no humanos en 2007, cuando consiguió, en un trabajo importantísimo, crear dos líneas celulares [cultivos de células madre que se perpetúan en laboratorio]”, explica. “Han pasado ni más ni menos que seis años hasta que lo ha conseguido repetir en humanos. Y, en ese tiempo, ha intentado clonar los macacos sin conseguirlo”, dice el biólogo. “Lo más que ha conseguido, aunque no lo ha publicado, es, tras implantar 67 embriones a 10 hembras, un embarazo, que acabó en aborto”, cuenta.

El especialista en reproducción cree, por tanto, que pensar en la clonación humana “sigue siendo una barbaridad y ciencia ficción”. “La transferencia nuclear es una técnica insegura e ineficaz. La hemos probado en animales, con tasas de éxito del 1%. Eso quiere decir que en el otro 99% ha habido abortos o crías que han muerto nada más nacer, y muchos de los pocos animales que se han conseguido tienen malformaciones o enfermedades graves. Que eso pase en animales nos da pena, pero en humanos sería inaceptable”, dice Cuadros. “En lo que va a ser útil es en la medicina regenerativa”, insiste.

Solo tras insistirle, el especialista admite que se ha dado “un paso” hacia la clonación reproductiva (usar la técnica para conseguir niños con el mismo ADN que un adulto concreto, y, por lo tanto, lo más parecidos, al menos físicamente, que se puede ser). “Pero es solo eso, un paso, y faltarían muchos por cubrir”.

El motivo está en que, hasta ahora, la técnica no es demasiado eficaz. “Que se haya llegado a la fase de blastocisto no implica que ese embrión vaya a seguir desarrollándose si se implanta en un útero de una mujer o que lo haga sin abortar o sin anomalías. Hay reparos éticos y técnicos para ello. Los primeros no han cambiado, y los segundos todavía pesan aún más”.

Yendo aún más allá, Cuadros no cree que “científicos serios” quieran nunca dar ese paso. “Cuando se clonó a la oveja Dolly, hace 15 años, yo enseñaba en la universidad que eso no era posible, que era demasiado complejo, y tuve que cambiar. Llevamos desde entonces hablando de clonar personas, pero hay una pregunta que me hice entonces y que nadie me ha contestado: ¿para qué hacerlo? Los científicos serios ni se lo plantean, porque es algo que no tiene ninguna utilidad. Si alguien quiere tener un hijo y no puede, hay otros métodos mucho más sencillos y con menos riesgos. Por eso lo importante de este trabajo, que ya he dicho que es un hito, es lo que ha conseguido”.

La complicación de usar la técnica de Dolly en personas ha sido hasta ahora insalvable, y por eso el estudio tiene el mérito de que la vence. Las mejoras abarcan casi todo el proceso, empezando por el proceso de estimulación para que la donante produzca más óvulos. “Cuestiona los protocolos actuales”, dice Veiga. En contra de lo que se pensaba, por ejemplo, el objetivo no es que haya muchos óvulos para utilizar, sino su calidad. En animales esta parte no se cuida tanto, ya que perder óvulos por el camino no es tan importante, pero los investigadores han llegado, en algunos casos, a tener éxitos del 50% (conseguir dos óvulos de una donante y que uno de ellos funcione y se desarrolle).

Pero la clave, según los autores, está en su capacidad para elegir el momento de insertar el nuevo material genético en el óvulo sin que este pierda su capacidad para dividirse. La división celular se denomina meiosis, y los investigadores han descubierto cuál de sus fases es la mejor y, sobre todo, cómo mantener la activación de los factores del citoplasma (el contenido interior de la célula) que están actuando en la división. Hay más mejoras, indica Veiga, como que la activación posterior se refuerza mediante electroporación (una pequeña descarga). Todo esto había sido ya probado en macacos rhesus.

El artículo —“impecable”, según Veiga— llega hasta el final del proceso: la obtención de cuatro líneas celulares diferenciadas, lo que demuestra que se consiguieron células madre. En este sentido, el de la medicina regenerativa, “el trabajo es un hito”, afirma Cuadros.

La investigadora catalana recalca que las células así obtenidas, al ser completamente equiparables a las embrionarias, evitan algunos de los problemas que se han visto en la otra fuente de células madre, las reprogramadas a partir de las adultas (las iPS, que en algunos trabajos han demostrado que mantenían algunas mutaciones adquiridas por las adultas que son su fuente, lo que podía ser peligroso). Por eso ella insiste en que el trabajo tendrá gran importancia a la hora de crear bancos para su uso futuro, similares a los que hay ahora de cordón umbilical. Porque, aunque los autores lo mencionen, la idea de hacer una medicina personalizada en la que cuando un paciente necesite tejido cardiaco o neuronas, por ejemplo, se le someta a todo el proceso para fabricar unas genéticamente idénticas a él, no le parece “contemplable”. “Aunque sea posible sería carísimo. Lo que se pueden tener son bancos con variedad de muestras que sean compatibles”, añade.

El logro es indudable, pero quizá quede oscurecido por la posibilidad de la clonación, mucho menos práctica pero más llamativa.

viernes, 8 de marzo de 2013

El cometa PANSTARRS será visible, en el hemisferio Norte, a mediados de Marzo.


Ilustración de la posición del cometa Panstarrs en el cielo del hemisferio Norte para facilitar su observación. / NASA


Dicen los expertos que un cometa se observa en el cielo, a simple vista, una vez cada cinco o diez años. Es, por tanto, una ocasión relativamente rara. Y ahora toca. El cometa 2011 L4 Panstarrs, descubierto hace un año y medio, se ha venido exhibiendo en exclusiva para los aficionados del hemisferio Sur, pero ahora, en su trayectoria por el Sistema Solar Interior, cambia de escenario y pasa a ser visible a simple vista (aunque mejor con unos binoculares) en el cielo del hemisferio Norte. Se verá como un punto luminoso con una difusa cola elevándose verticalmente desde el horizonte, como un punto de exclamación celeste. No supone ningún riesgo de encontronazo con la Tierra, afirman los expertos de la NASA que lo han estado siguiendo, seguramente sin olvidar la inusual concentración de objetos de interés en el cielo en estas semanas. El pasado 15 de febrero pasó a solo 27.700 kilómetros de la superficie terrestre el esperado asteroide 2012 DA14, unas horas después de que otro cuerpo, más pequeño y este por sorpresa, estallara sobre el cielo de Cheliábinsk (en Rusia).

El 2011 L4 Panstarrs empieza a ser visible hoy mismo (8 de marzo) en el cielo nocturno del hemisferio Norte, pero en condiciones difíciles de observación. Será necesario tener el campo de visión totalmente libre de obstáculos cerca del horizonte, hacia el Oeste, y se verá solo unos 15 minutos después del crepúsculo. El próximo domingo el cometa estará en el punto de su órbita más cercano al Sol (unos 45 millones de kilómetros, o casi un tercio de la distancia de la Tierra a la estrella). A continuación el objeto seguramente dejará de ser visible por el resplandor solar, pero el 12 de marzo volverá a aparecer en el cielo. Hacia finales de mes el cometa irá desapareciendo para quien lo quiera seguir a simple vista e incluso será difícil seguirlo con binoculares o telescopios pequeños.

Primer plano del cometa C/2011 L4 PANSTARRS fotografiado desde Mount Dale, en Australia. / ASTRONOMY EDUCATION SERVICES/GINGIN OBSERVATORY

No es muy brillante y va a estar muy bajo en el horizonte, por lo que uno necesitará tener una perspectiva del cielo relativamente libre de obstáculo hacia el suroeste poco después del crepúsculo y, por supuesto, buenas condiciones meteorológicas”, señala Amy Mainzer, experta de la NASA en el Jet Propulsión Laboratory (California), en un comunicado de la NASA. Pero aquellos que se lo pierdan tienen otra oportunidad cometaria también este año, a finales de otoño, cuando puede ser espectacular el cometa Ison, recuerda esta científica.

Los cometas son bloques de hielo mezclado con polvo y rocas; cuando se aproximan al Sol se subliman sus materiales y se forma una atmósfera en torno al núcleo y esta, azotada por el viento solar, forma una cola que se extiende en sentido contrario a la estrella.

La agencia espacial estadounidense tiene un Programa de Observación de Objetos Cercanos a la Tierra dedicado a detectar, seguir y caracterizar asteroides y cometas que pasen relativamente cerca de nuestro planea mediante telescopios en tierra y en el espacio, incluido uno en la cumbre del volcán Haleakala, en Hawai, donde se realiza el rastreo panorámico del cielo Pan-STARRS que da nombre al cometa que ahora se acerca al Sol.



viernes, 22 de febrero de 2013

La NASA informa de una mancha solar de enormes dimensiones.


(NASA/SDO)



La NASA ha informado sobre la aparición de una gran mancha solar, cuyas dimensiones son suficientes "para tragarse seis planetas como la Tierra", que ha captado el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) y que podría desencadenar erupciones solares esta semana.

La portavoz de la agencia espacial, Karen Fox, ha explicado que la mancha "ha crecido hasta superar en seis veces el diámetro de la Tierra, pero su extensión es difícil de juzgar desde el punto en que está situada, ya que está en una esfera, no en un cuerpo plano". Además, ha aclarado que la mancha es en realidad un conjunto de ellas, que han crecido con gran rapidez entre los pasados días 19 y 20 de febrero.

Estas manchas solares se originan a partir de los campos magnéticos cambiantes en la superficie del Sol, y son más frías que el material circundante. Así, en las zonas donde han aparecido, los campos están apuntando en direcciones opuestas, por lo que son propicios para la actividad solar. "Esta es una configuración bastante inestable que los científicos saben que pueden conducir a erupciones de radiación, más conocidas como llamaradas solares", justificó Fox.

Se espera que el Sol,que está en medio de una fase activa del Ciclo Solar 24, alcance su pico de actividad durante 2013, cuando algunos científicos han alertado de que se producirá la mayor llamarada solar detectada hasta ahora. Además, en 2010, el SDO puso en marcha una flota de naves espaciales que mantienen una estrecha vigilancia sobre el Sol en busca de signos de erupciones solares y otros fenómenos meteorológicos espaciales.

sábado, 16 de febrero de 2013

Científicos de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, descubren en Cádiz un género de insecto que se creía extinguido en Europa.


Vista dorsal de la cabeza de Nyctiophylax (Paranyctiophylax) gaditana


Un grupo de científicos ha encontrado en el parque de Los Alcornocales, en Cádiz, un insecto que se creía extinguido en Europa y cuya presencia en el continente era conocida por unos fósiles del Terciario conservados en ámbar en el Báltico.

La investigación, publicada en la revista Freshwater Science, ha sido realizada por científicos de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla y supone el hallazgo de este insecto, bautizado como Nyctiophylax (Paranyctiophylax) gaditana, que pertenece al género de los tricópteros, emparentados con otros insectos como la mariposa o la polilla.

De esta forma, según indicaron los investigadores Antonio Ruiz, Joaquín Márquez y Manuel Ferreras, el hallazgo es "el primer registro de un espécimen vivo de este género de insecto en Europa", que ya había habitado en el continente. "Se trata de un hallazgo único que añade un nuevo género de insecto a la fauna europea actual, y del que sólo tenemos noticias gracias a los fósiles del Terciario conservados en el Báltico", explicaron.

De izquierda a derecha, Manuel Ferreras, Antonio Ruiz y Joaquín Márquez

El animal ha sido localizado en un pequeño arroyo de la vertiente sur de la sierra de Ojén, en el Parque Natural Los Alcornocales, donde, como explicaron los científicos, existe un dosel forestal en el que viven algunas poblaciones de árboles relictos de la Era Cenozoica que conforman el "entorno propicio" para este insecto.

Las características de esta nueva especie parecen relacionarla con otras dos que se encuentran, únicamente, en el sudeste asiático. No obstante, los investigadores barajan la posibilidad de que esté también en estrecha relación con otras africanas "debido a las vicisitudes climáticas acontecidas en el pasado y a la proximidad geográfica".

"Estos hallazgos ponen de manifiesto la importancia de las sierras del sur de España para la entomofauna acuática europea", concluyeron los responsables del estudio.

viernes, 15 de febrero de 2013

Guía para ver el paso del asteroide 2012 DA14.



El Observatori Astronòmic de la Universitat de València (UV) ha elaborado una pequeña guía práctica para la observación del asteroide 2012 DA14, un pequeño astro de apenas 60 metros que viajará este viernes por las proximidades de la Tierra y será visible desde buena parte de España con la ayuda de prismáticos. En su máximo acercamiento estará a menos de 30.000 kilómetros de la superficie terrestre, muy por debajo de la órbita de los satélites geoestacionarios, ha informado la institución académica.

2012 DA14 fue descubierto por el Observatori Astronòmic de Mallorca desde sus instalaciones en la Sierra de la Sagra la noche del 22 de febrero de 2012. Se ha clasificado como un asteroide NEO tipo Apolo, denominación que corresponde a astros que cruzan periódicamente la órbita de la Tierra.

Esta semana pasará tan cerca de la Tierra que su órbita sufrirá importantes perturbaciones. Observaciones precisas durante su paso serán fundamentales para determinar su trayectoria en futuras aproximaciones al planeta, detalla la entidad educativa en un comunicado.

Cómo verlo

Debido a su reducido tamaño, en ningún momento será visible a simple vista, por lo que será necesario utilizar alguna ayuda óptica. Además, en el momento de mayor proximidad todavía no habrá salido sobre el horizonte. Aun así, para quienes no se resignen a dejar pasar este "raro y fascinante fenómeno" que brinda la naturaleza, la UV presenta una breve guía para su observación.

El instrumento más adecuado para observar 2012 DA14 son los prismáticos. Un pequeño telescopio con campo de visión grande también nos puede dar un buen resultado, si somos capaces de manejarlo con rapidez y pericia. Necesitaremos un horizonte completamente despejado en la dirección del noreste y, por supuesto, la mayor oscuridad posible.

Cuándo y dónde

Los datos que se exponen a continuación han sido calculados para las coordenadas del Observatorio de la Universitat de València en Aras de los Olmos, aunque en general pueden considerarse válidos para la observación desde otros puntos.

El máximo acercamiento a la Tierra se producirá a las 20.26 horas de tiempo oficial. En ese momento el asteroide estará 20 grados por debajo del horizonte y, por tanto, no será observable. Su salida se producirá media hora más tarde, a las 20.57, siempre de tiempo oficial. En el momento de la salida estará a unos ocho grados hacia el norte geográfico de Denébola (beta Leonis), la estrella en la cola del León, que también estará saliendo en esos momentos.

Unos minutos después, entre las 21.15 y las 21.25, el asteroide transitará por el cúmulo de la Cabellera de Berenice. Para quienes puedan disfrutar de un horizonte despejado y transparente, alejado de núcleos urbanos iluminados, este será el mejor momento de la observación. Con una elevación de entre 10 y 15 grados y una magnitud aún inferior a la octava, la roca se moverá sobre el rico y denso campo estelar de este cúmulo abierto, siendo todavía fácilmente visible con los prismáticos.

Alejamiento

A las 21.48 horas, se podrá encontrar de nuevo con facilidad al asteroide. En ese momento estará menos de un grado por arriba de la estrella Chara (beta Canum Venaticorum), la segunda más brillante de la pequeña constelación de los Perros de Caza, situada bajo la Osa Mayor. El objeto estará entonces a 25 grados sobre el horizonte, con una magnitud de 8.4, todavía bien visible con los prismáticos aunque ya perdiendo brillo de forma apreciable al alejarse de la Tierra.

Finalmente, a las 22.30 horas de tiempo oficial, 2012 DA14 atravesará la lanza del carro de la Osa Mayor, entre las estrellas Alioth (epsilon Ursae Majoris), la última estrella de la lanza, y Megrez (delta Ursae Majoris), la primera del cuerpo del carro. La magnitud del asteroide será ya de 9.2, empezando a ser difícilmente distinguible al límite de la potencia de los prismáticos. Posteriormente, seguirá su camino, cada vez más lento y débil, entre las constelaciones del Dragón, la Osa Menor y la Jirafa, siendo ya solo visible con telescopios de potencia media y alta, antes de perderse definitivamente en el espacio.

Desde casa

El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) realizará a través de varios de sus telescopios el seguimiento del 2012 DA14 y podrá ser seguido por los internautas vía online.

Desde el Observatorio del Teide, el telescopio OGS (ESA) será utilizado para retransmitir en directo por televisión y a través del canal de la ESA en Livestream.com. También podrá seguirse a través del proyecto europeo de ciencia ciudadana GLObal Robotic Telescopes Intelligen Array for e-Science (Gloria) a través de la Red.

Miquel Serra, investigador del IAC, ha detallado que las observaciones se llevarán a cabo desde diez telescopios ubicados tanto en los observatorios del IAC en Canarias como en distintos puntos de la Península. La retransmisión, que empezará el viernes a las 19.00 horas (hora local canaria), podrá seguirse desde los portales sky-live.tv y live.gloria-project.eu.

Gráfica a escala de la aproximación del asteroide 2012 DA14 junto a la Tierra y su situación en relación a los satélites artificiales.